Thursday, September 9, 2010

La imagen de la mujer en varias obras de los Siglos de Oro

Antes del siglo dieciséis y la publicación de prosa como ¨La vida de Lazarillo de Tormes¨ y ¨El Buscón¨, el género más popular estaba la novela caballeresca. Este género me recuerda mucho del cuento de hadas de Rapunzel o de la Bella Durmiente; la princesa pasiva espera la ayuda y admiración del príncipe impresionante y la vida contenta de ella no puede empezar verdaderamente sin él. La princesa solo se permite sentarse y parecer bonita pero no puede expresar sus emociones profundas y NUNCA los deseos carnales. Las novelas caballerescas siguen las reglas de amor cortés, un código medieval del conducto correcto del noviazgo. Da énfasis a la idea de belleza de la mujer pasiva y las demonstraciones por el hombre para ganar el corazón. Vemos un ejemplo de estas demonstraciones el ¨La Celestina¨ cuando Calisto dice, ¨Melibeo soy y a Melibea adoro y en Melibea creo y a Melibea amo.¨

Al contrario, las mujeres asumen roles más activos en las ejemplos de prosa española que hemos leído. La prosa/drama en que Melibea y Calisto están las protagonistas no se titula para ellos; se titula para Celestina, la bruja y prostituta. Aunque sea un personaje marginal y menos deseable, el autor da énfasis a la importancia y prevalencia de personas imperfectos en el mundo real. El humanismo de la mujer mala fuerza al lector sentir simpatía para ella, a pesar de su lenguaje vulgar y conducta general ¨escandalosa¨. El personaje de Melibea rompa las reglas del conducto femenino con su insistencia en evitar el matrimonio. Quiere estar independiente y dice, ¨más buena ser buena amiga que mala marida¨ para demonstrar que tiene prioridades más altas que estar la marida perfecta.

Igualmente, vemos los personajes femeninos activos como prostitutas en algunas otras obras. Las madres de Lazarillo y don Pablos los dos son prostitutas. Están mujeres autosuficientes que ganan el pan, como dicen. Como la madre de don Pablos dice a su padre, ¨Yo os he sustentado a vos, y sacándoos de las cárceles con industria, y mantenido en ellas con dinero.¨ Es decir, la familia no puede quejarse del empleo dudoso de la madre porque ella es la sola quien trabaja sistemáticamente. Aunque no aprendamos mucho de la madre de Lazarillo, nos sugiere que ella conoce todos los hombres del barrio. Hasta las monjas de secreto sirven como prostitutas durante los ¨visitas¨ de los clérigos a los conventos.

Todos critican la degradación de la imagen de la mujer por la prostitución pero por las obras mencionadas, las prostitutas se parecen como las mujeres más independientes y libres (por más de uno sentido, ¿no?) de la sociedad. Entonces, ¿qué es peor, estar atrapado en una torre o estar mujer de morales dudosas? No sé.

1 comment:

  1. Y aquí es dónde entra mi parte feminista (pero un feminismo real, no el exacerbado y sin sentido), creo que si nos queremos remontar al papel de la mujer en la literatura no podemos dejar de mencionar a Medea. Es Medea una mujer fuerte, independiente y, ante todo, mujer. Es el personaje que no permite la definan a través de Jasón. Es la mujer con la que sueña Simone de Beauvoir en su Segundo Sexo.

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